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Ciudades Olímpicas: Legados Urbanos por tres décadas de los Juegos Olímpicos

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Esta entrada también esta disponible en: Inglés, Chino tradicional, Francés

Por Melissa Meyer de Future Cape Town

Los Angeles 1984

Los juegos en LA marcaron un parteaguas en la manera de cómo se organizaban los juegos. La ciudad hizo ajustes de los estadios existentes –construyendo solamente el velódromo  y los centros acuáticos específicamente para los Juegos- y tuvo un amplio impacto económico en el sur de California estimado en $3.3 billones de dolares. Así pues y a pesar que parte de la ganancia fue a corporaciones y redes de televisión, una gran cantidad de dinero fue canalizada a programas para desarrollo de jovenes y promoción deportiva.

Seoul 1988

Inicialmente fue una elección controvertida pues algunos argumentan que los Juegos en Seúl contribuyeron a la transición hacia la democracia de Corea del Sur. Demonstraciones políticas se emparentaron con el deseo de no poner en peligro el evento con disturbios ni con la dictadura militar, contribuyendo a la declaración de junio de 1987 que desbancó al Presidente Chun del poder y dio cabida a elecciones democráticas en diciembre del mismo año. Los beneficios procedentes de los juegos fueron el puntapié inicial para el flujo de negocios e inversiones en Seúl que ayudarían al impulso de la economía del país asiatico para convertirse en una de las economías más grandes del continente asiático.

Los Juegos en 1988 trajeron a Corea del Sur una visión nunca antes vista: programas de entrenamiento y ligas deportivas florecieron donde previamente no existían. Yoon Kang-ro, un diplomático/deportista Coreano, dijo al diario de Corea en 2007: “Luego de haber sido anfitriones de los Juegos Olímpicos,  los objetivos cambiaron y tiramos a alcanzar más alto.”

Barcelona 1992

Considerado por muchos como el modelo por excelencia de cómo llevar a cabo los Juegos Olímpicos, Barcelona utilizó los juegos para la  transformación del paisaje de la ciudad, sirviendo como catalizador para establecer a Barcelona como uno de los destinos turísticos más importantes de Europa.

Los Juegos impulsaron varios programas de regeneración urbana de los cuales la ciudad necesitaba arduamente. Una de las principales áreas en beneficiarse de dichos esfuerzos, fue la costa de Barcelona, con alrededor de 3.2 kms (2 millas) de playa creada para los juegos y otros 1.6 kms (1 milla) sumadas desde 1992. La ciudad también construyó un nuevo puerto que, además de proporcionar algunas de las sedes olímpicas más fotogénicas, puso a la capital catalana en el centro de las rutas comerciales en el Mediterraneo.

Atlanta 1996

Atlanta cuenta con uno de los más importantes legados olímpicos, pese a haber sido unos evento algo caótico, donde se enfrentaron a problemas de transporte, se criticó la comercialización del evento e incluso fue víctima de una bomba, el evento generó un legado a los años por venir. Los dos estadios principales construidos para el evento, transcendieron de buena manera, habiendo sido diseñados teniendo en cuento el posterior uso, funcionando ahora como sede de béisbol y futbol.

El interior de la ciudad de Atlanta se  puede decir que fue la parte que recibió el mayor número de beneficios. El Parque Olímpico del Centenario fue la pieza central para la revitalización del centro, atrayendo a un número de rascacielos y museos a lo largo de su periferia. Durante su construcción, se convirtió en el espacio verde más grande de los EEUU y hoy día atrae a una gran cantidad de visitantes durante todo el año. Así también, se administró un impuesto olimpíco que se destinó a ayudar a la población pobre de la ciudad.

Sydney 2000

A pesar de haber sido un evento sumamente exitoso, el legado de los juegos fue mínimo. El presupuesto casi se triplicó previo al comienzo de los Juegos. Sydney pagó un precio aún mayor después de los Juegos, sumados a declaraciones del anterior jefe de planificación olimpica, Sue Holliday, afirmando que la ciudad anfitriona debería haberse centrado más en su programa de legado.

El Parque Olímpico de Sydney se destacó como la pieza central ofreciendo unos ‘Juegos Ecológicos’. Unas 160 hectáreas de tierras degradadas fueron transformadas en un parque ecológico que junto con sus características asciendieron actualmente a alrededor de 640 hectáreas – uno de los parques urbanos más grandes de Australia. A pesar de ello, el Parque no fue utilizado considerablemente hasta que en el 2005 se propuso una visión para llevar a cabo un plan de sostenibilidad.

Athens 2004

A pesar del éxito, la capital griega se endeudo enormemente al finalizar los juegos. El fracaso de no haber capitalizado la modernización impulsada por los Juegos, implicó que actualmente la infraestructura Olímpica de Atenas, en gran parte, no fuera utilizada. Sumado a esto, los parques prometidos nunca se entregaron y surgieron nuevos problemas de infraestructura de transporte ocasionados, incluyendo inundaciones y aumento en el tráfico. El gobierno, a su vez, eligió la inversión pública para financiar las instalaciones olímpicas, sin una estrategia a largo plazo para la situación posterior a los Juegos.

Un legado positivo de los Juegos de 2004 es el aeropuerto internacional de Atenas, que fue ampliado y modernizado y ahora recibe una mayor proporción del tráfico aéreo europeo. El sistema de metro de la ciudad también se benefició a través de la construcción de una segunda  línea, con un sistema de 28 estaciones a lo largo de 27 kms.

 

Beijing 2008

A pesar de ser los Juegos más caros de la historia, los Juegos de Beijing no dejaron al país en deuda. Con capital suficiente para financiar los desarrollos, Beijing se benefició con una nueva terminal de aeropuerto, el metro, carreteras, y mejoras de los espacios públicos, sin quedar con deudas agobiantes. Sin embargo, mientras que algunas instalaciones se han utilizado después de los Juegos, otras -notablemente el estadio Nido de Pájaro de Landmark – han permanecido prácticamente sin usar.

Tras el anuncio de Beijing como ciudad anfitriona en 2008, los problemas de salud fueron planteadas en relación con la mala calidad del aire de Beijing. Un número de atletas expresaron su preocupación por la competencia, obligando a Beijing a poner en práctica medidas drásticas, incluyendo cierres temporales o reubicación de fábricas, la prohibición de alrededor 300.000 vehículos altamente contaminantes, y obligando a las plantas químicas y centrales eléctricas para reducir las emisiones en un %30.

La medida más drástica se vio en la prohibición de la mitad de los coches de Beijing para circular en las carreteras de la ciudad un mes antes de los Juegos. Los coches con matrículas impares fueron restringidos en los días impares y hasta los coches pares en los días pares. El resultado de estas medidas fue una reducción del % 47 en los niveles de dióxido de carbono. Aunque la mayor parte de estas políticas resultó ser temporal, los preparados de 2008 demostraron que las grandes ciudades pueden mejorar la calidad del aire en las ciudades si están motivadas.

Traducción por Carolina GalvagniImágenes ppor Mr Littlehand, Justin Ornellas, Sean MacEntee, eschipul, mjog*, Metro Centric, y Richard Weil en Flickr.