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¿Diversión en el transporte público?

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Esta entrada también esta disponible en: Inglés, Chino tradicional

Por Carren Jao – escritora de arte, arquitectura y diseño con sede en Manila y Los Ángeles. Su trabajo está disponible en Core77DwellSurface Asia y Fast Co.Design. Puedes encontrarla online y en Twitter

Cuando pensamos en ir del punto A al B, normalmente pensamos cuál es la manera más rápida. Google Maps nos da opciones, categorizando nuestras posibilidades por la longitud de la ruta y el tiempo estimado de viaje, pero en ningún lugar dice cuál es la ruta más interesante que podemos tomar. El transporte público está por mucho atrapado en el mismo pensamiento simplista sobre velocidad y eficiencia. En el nuevo e-book titulado Making Transit Fun! How to Entice Motorists from Their Cars (and onto Their Feet, a Bike, or Bus), el diseñador urbano Darrin Nordahl reta a los planificadores del transporte público (e interesados) a ponerse a la altura del campo de acción de los fabricantes de automóviles y aporta alegría a nuestro viaje diario al trabajo.

Nordahl señala correctamente, “¿por qué la industria automovilística y su asociada infraestructura es altamente subsidiada, mientras que los presupuestos en el sector del transporte público son constantemente recortados? Simplemente porque a la gente le gustan los autos. Les gusta su estilo y lo que estos representan, llámenle estatus y libertad en la cultura americana. Así, nosotros vigorosamente tratamos de preservar nuestro status, nuestra cultura y nuestras libertades. Sólo cuando el tránsito atrape el afecto popular, la gente luchará por él.”

Nordahl comparte numerosos proyectos lúdicos de transporte público. ¿Qué pasría si las paradas de autobús parecieran frutas gigantes exquisitas? ¿Acaso podrían asientos de amor en un autobús añadirle ligereza al viaje de otra manera aburrido? ¿Qué pasaría si en vez de los aburridos asientos de las paradas de autobús hubieran mesedoras? Me encantaría ver algunas de estas opciones (o más) implementadas en toda mi ciudad. Mi corazón se acelera con sólo leer sobre este tipo de viajes.

Nordahl no sólo se queda en el imaginativo mundo de intervenciones como éstas. Como lo indica el subtítulo de su libro, cubre toda la gama de transporte y también se concentra en ciclistas y peatones. Una de sus investigaciones más interesantes es sobre cómo romper el dilema de los ciclistas. Él sugiere que para incrementar el porcentaje abismal de ciclistas en América (0.6% contra un 37% en Copenhague), probablemente deberíamos ver las necesidades del sexo débil para la seguridad y practicidad.

He suggested something I would love to see more of in the city – a dedicated cycleway with a physical barrier. He argues, having the security of an actual barrier allows all cyclists to really enjoy the experience of riding without worrying about zooming cars endangering them. Nordahl confidently dissects problem areas and suggests strategies that one could use to answer those problems.

En el último capítulo, Nordahl responde a la siempre importante pregunta sobre el dinero. ¿Puede el transporte público realmente darse el lujo de implementar un elemento de diversión? “Contrario a lo que nuestro instinto nos dice, un buen diseño – del tipo que provee utilidades y encanto- puede ser accesible. La cuestión aquí no es sobre gastar dinero, si no gastarlo inteligentemente. Por supuesto, diseñar para una experiencia humana en efecto tendrá un costo adicional y probablemente  un costo elevado si se trata de una idea al ultimo momento… pero cuando diseñamos de antemano nuestras aceras, carriles para bicicletas y vías de transporte con interés para una grata experiencia humana es sorprendentemente barato,” escribe Nordahl. Convincentemente, cita un estudio realizado en el Instituto de Investigación Política Económica en el que demostraron que por cada millón de dólares gastado en proyectos para peatones y ciclistas, 14 empleos fueron creados contra los siete que se crean en la construcción de calles. A la larga, mayor tránsito cuesta menos, afecta menos el medio ambiente y provee de mejores empleos. Esa es una gran victoria para el tránsito, si sólo nos pudieran seducir para irnos a su lado.

Si te encuentras preguntándote cómo es un divertirse en el transporte público, Nordahl es un gran lugar para explorar algunas ideas. Esta lectura de dos horas está llena de buennos ejemplos para aplicar a sistemas de transporte urbano.

Traducción por Sofía Amodio. Imágenes por Mark Dodds, SWANclothing y Diego3336 en flickr